La necesidad de valorar el trabajo en comunicación: ¡Caro para quien paga, barato para quien trabaja!

En el escenario actual, la comunicación se ha convertido en una disciplina vital para el éxito de cualquier organización. Sin embargo, un desafío persistente al que nos enfrentamos a menudo, y que ciertamente ocurre en muchas otras agencias de comunicación, es la falta de prestigio hacia nuestro trabajo. Este problema muchas veces se manifiesta en la excesiva y constante preocupación por el regateo de los valores y presupuestos presentados y, muchas veces, en la falta de reconocimiento al trabajo arduo y especializado que realizamos.

La comunicación, por su naturaleza, es un área que muchos creen dominar. Al fin y al cabo, comunicar es algo intrínseco y que todos hacemos a diario. Sin embargo, la comunicación estratégica y profesional es un campo complejo, que requiere conocimientos específicos, experiencia, mucho estudio, actualización continua y un enfoque minucioso para lograr resultados efectivos. No se trata sólo de escribir un comunicado de prensa o administrar una cuenta de redes sociales. Implica la creación de estrategias alineadas con los objetivos de negocio, la gestión de crisis, el desarrollo de contenidos creativos, la creación de relaciones, donde todo debe funcionar en perfecta armonía para construir la reputación positiva de una empresa.

El valor del trabajo invisible

Gran parte del trabajo del consultor de comunicaciones es invisible a los ojos del cliente. Las horas de investigación, pensamiento estratégico, planificación, creación, tormenta de ideasEl análisis y la revisión continua para garantizar que cada acción o campaña no sólo sea creativa, sino también efectiva y consiga los resultados previstos, muchas veces pasan desapercibidos. Este trabajo invisible es un pilar fundamental de nuestra actividad, pero contribuye a la percepción errónea de que nuestro trabajo es sencillo y, por tanto, puede no merecer una retribución que consideramos justa (y que incluye este trabajo que no es visible). Sin embargo, así como un iceberg, la mayor parte del esfuerzo se realiza debajo de la superficie.

El dilema ético de los precios bajos

Otro punto crucial que debemos abordar es la práctica de algunas empresas en este ámbito de reducir sus valores a niveles insostenibles, sólo con la intención de ganarse a los clientes y con el objetivo de lograr posiblemente sólo algo de rentabilidad en el futuro. Aunque la competencia es una parte natural del mercado (¡y afortunadamente lo es!), esta estrategia puede ser perjudicial a largo plazo para todo el mercado. Cuando los precios se reducen hasta tal punto, la calidad del servicio inevitablemente se resiente, no hay forma de evitarlo y es casi matemático. Además, esta práctica devalúa la profesión, a todo el sector y crea una expectativa poco realista entre los clientes sobre el coste real de un servicio de calidad.

La necesidad de un cambio de paradigma

Es fundamental reevaluar la percepción sobre la comunicación, su importancia y responsabilidad. Que sea un verdadero trabajo en equipo entre la agencia y el cliente, hacia un objetivo común.

Las agencias deben resistir la tentación de bajar los precios de forma insostenible y deben centrarse en mantener valores justos y reales de lo que es su trabajo. Los clientes, a su vez, deben reconocer que una comunicación eficaz y bien diseñada es una inversión que puede proporcionar un retorno significativo, incluso si esto no siempre es visible de inmediato.

Creo que es posible encontrar un equilibrio justo. La transparencia y la ética son consignas en mi conducta (y la de todo el equipo de Guess What) hacia todos los que trabajan con nosotros y en todas nuestras interacciones. La comunicación no es sólo una tarea a realizar, sino una ciencia que requiere expertise, dedicación, conocimiento y un enfoque estratégico y bien pensado. Juntos, podemos elevar el estándar en nuestro sector, asegurando que todos reciban el valor que merecen, tanto en términos de calidad del trabajo como de salario justo.

Joana borges, Gerente División Salud