Greenwashing: ¿sabes lo que significa?

Sostenible, ecológico, biodegradable, respetuoso con el medio ambiente u orgánico son características que vemos cada vez más en las etiquetas de los productos y campañas publicitarias, un poco en todas partes, en respuesta a una creciente demanda de productos sostenibles.

Cada vez son más las empresas que pretenden ser respetuosas con el medio ambiente, siendo esta una práctica que se conoce internacionalmente como “lavado verde” y que se puede traducir como blanqueamiento ecológico, lavado verde o ecoblanqueamiento.

El concepto de lavado verde surgió en la década de 1980 como una técnica de venta en la que una organización o marca comunica a través de afirmaciones erróneas, irrelevantes e incluso fraudulentas sobre las características y responsabilidad ambiental de sus productos o iniciativas. Así, desde una perspectiva publicitaria, se induce al consumidor a creer que la sostenibilidad es el pilar principal de un determinado producto, empresa o proyecto, sin ningún fundamento científicamente probado.

En Portugal, la Dirección General de Consumidores (DGC) es la entidad pública que define la política de protección al consumidor y es responsable de monitorear y supervisar la publicidad en Portugal. En este sentido, la DGC puso en marcha el Guía de Declaraciones Ambientales en la Comunicación Comercial con directrices para que los operadores económicos no induzcan a error a los consumidores en alegaciones medioambientales, optando por afirmaciones veraces, precisas y debidamente fundamentadas en hechos científicos y contrastables.

En definitiva, no cabe duda de que el cambio climático está cambiando el mundo y que queremos reducir los efectos que ya se están sintiendo. Sin embargo, es importante promover la sustentabilidad de una manera verdadera, seria y responsable. 

barbara martillo, Consultora de comunicación