Los tiempos han cambiado y nunca habíamos tenido tanta información a nuestra disposición. Por otro lado, nunca ha habido tanta desinformación. En un contexto como este, sólo tenemos una garantía: el periodismo es un baluarte esencial de la democracia, esencial para descubrir la verdad.
El término “cuarto poder” tiene origen en el Reino Unido, en el siglo XIX, y alude al papel del periodismo en la sociedad, como guardián de la verdad y garantía de vigilancia de los otros Tres Poderes del Estado Democrático: Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Sin embargo, para que el periodismo realmente pueda desempeñar este papel necesita ser independiente y contar con las condiciones necesarias para que sus profesionales puedan desempeñar sus funciones. ¿Pero es eso realmente lo que sucede?
Ahora veamos la situación en Portugal. En 2023, el Encuesta Nacional sobre las Condiciones de Vida y Trabajo de los Periodistas en Portugal, realizado por el Sindicato de Periodistas (SJ), la Casa da Imprensa y la Asociación de Prensa Portuguesa (API), con el apoyo de la Federación Europea de Periodistas (FEJ). Los resultados son, cuanto menos, preocupantes: casi la mitad (48%) de los periodistas presenta niveles elevados de agotamiento y alrededor del 18% presenta valores de agotamiento emocional que varían entre un nivel muy alto y extremadamente alto; El 49% reconoce haber vivido situaciones de censura o autocensura; 1.225 euros es la retribución neta media de los periodistas encuestados en activo.
Esta es una situación que se ha agravado en los últimos años. Recientemente, la crisis del grupo Global Media expuso los problemas profundamente arraigados de la clase y desembocó en el anuncio de un despido colectivo. Ante este escenario, el 14 de marzo se produjo una huelga general de periodistas, algo que no ocurría en Portugal desde hacía 40 años.
Las salas de redacción están cada vez menos ocupadas, lo que sobrecarga a los periodistas, que tienen menos tiempo para hacer su trabajo. Por otro lado, la llegada de herramientas como ChatGPT puede conducir a la generación automática de noticias y, según Reuters Digital News Report, las audiencias más jóvenes consumen más noticias a través de las redes sociales, a menudo a través de TikTok. Pero ni ChatGPT ni TikTok hacen lo contrario, algo esencial para obtener información verdaderamente precisa.
La Oficina de Prensa no existe sin periodismo. Pero, más importante que eso, no hay democracia sin periodismo. Esperemos que el año en el que celebramos cinco décadas de la Revolución de Abril sea también sinónimo de días mejores en este ámbito, para que pueda haber un verdadero periodismo plural y libre.
tatiana henriques, Consultora de comunicación