Inclusión y sostenibilidad son dos palabras que están de moda. Las personas las usan, las empresas quieren ser definidas por ellas, e incluso los gobiernos las usan como muletas para la toma de decisiones. Pero parece que todavía les queda mucho camino por recorrer para pasar de la moda a la verdadera tendencia, es decir, dejar de estar en boca del mundo y convertirse en parte efectiva de él.
El aval lo da el Foro Económico Mundial que, junto a Accenture, quiso entender qué se necesita para la transición a un mundo más socialmente inclusivo y ambientalmente sostenible, esto en términos de empleos, ya que se basa en el principio de que las personas quien hace el cambio. Para ello, se fijaron en 10 países, que sirvieron de ejemplo para el resto del mundo. Y concluyen que lo que necesita este país es más empleo social y 'verde' para lograr el objetivo de una economía y una sociedad más inclusivas y sostenibles.
Traduciendo esto a números, solo en estos 10 países, se necesitan 60 millones de empleos sociales adicionales y 12 millones de empleos 'verdes'. La cuenta es algo así:
- 33 millones de trabajadores de la salud + 21 millones de trabajadores de la educación + 10 millones de trabajadores del cuidado = 60 millones
En el ámbito más medioambiental, la suma también es sencilla:
- 11 millones de trabajadores agrícolas y forestales + 70 mil ingenieros ambientales, civiles y químicos + 80 mil en el campo de la construcción ambiental = 12 millones
¿Y cómo se consigue esto? La respuesta viene de la misma fuente, o al menos de la teoría detrás de ella: de un esfuerzo conjunto entre empresas, gobiernos y sindicatos, quienes deben “alinearse en una nueva visión para un mejor futuro laboral”. En cuanto al paso a practicar, eso ya es otra cuenta.
Carla Mendes, Gerente sénior de contenido